Aunque muchas personas consideran el sarampión como algo del pasado, la realidad es que sigue siendo uno de los virus más contagiosos. Por eso, la prevención y el cuidado personal siguen siendo fundamentales.
.jpg)
¿Qué es el sarampión y por qué es tan contagioso?
El sarampión es una enfermedad viral respiratoria que se transmite principalmente por el aire. Puede viajar en partículas muy pequeñas que quedan suspendidas en el ambiente, lo que aumenta la posibilidad de contagio en espacios cerrados o mal ventilados.
Además, una persona puede contagiar a otras incluso antes de notar síntomas evidentes, lo que facilita la propagación.

La vacunación: la protección principal
La medida más efectiva para prevenir el sarampión es la vacunación. En general, se recomiendan dos dosis de la vacuna triple viral (SRP / MMR) para lograr una protección alta.
- Revisa tu cartilla de vacunación o esquema.
- Si tienes dudas, consulta a un profesional de salud para confirmar si te falta alguna dosis.
- La vacunación también ayuda a proteger a personas vulnerables (bebés o personas inmunocomprometidas).
Nota: La recomendación específica puede variar por edad, antecedentes y lineamientos sanitarios locales.

¿El cubrebocas ayuda contra el sarampión?
Sí, puede ayudar como medida complementaria, especialmente en lugares cerrados, concurridos o durante periodos de mayor riesgo. Dado que el sarampión se transmite por aire, una protección respiratoria con buena capacidad de filtración puede reducir la exposición.

Por qué considerar un KN95
Los cubrebocas tipo KN95 suelen ofrecer una mayor filtración de partículas en comparación con cubrebocas convencionales, especialmente cuando están bien ajustados al rostro.
En Dibamex puedes encontrar esta opción: Cubrebocas / Mascarilla KN95 color blanco
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/GRQIALFLMFCAFEVI34JRA27FLI.jpg)
Cuándo es recomendable usar KN95
- En transporte público o espacios cerrados concurridos.
- En centros de trabajo con alta interacción entre personas.
- Al visitar clínicas, hospitales o lugares con personas enfermas.
- Durante brotes o alertas sanitarias.
Importante: El uso de cubrebocas no sustituye la vacunación. Es una capa adicional de protección.

Recomendaciones generales para prevenir el contagio
1) Mejora la ventilación
Abre ventanas y procura que haya circulación de aire. La ventilación reduce la concentración de partículas en interiores.

2) Evita el contacto cercano con personas enfermas
Si alguien presenta síntomas respiratorios, fiebre o malestar, mantén distancia cuando sea posible.
![]()
3) Higiene respiratoria
- Cúbrete al toser o estornudar (con el antebrazo o un pañuelo desechable).
- Lávate las manos con frecuencia, especialmente al llegar de la calle.
- Evita tocarte ojos, nariz y boca si no te has lavado las manos.
![]()
4) Consulta atención médica si aparecen síntomas
Fiebre alta, tos, ojos rojos y erupciones cutáneas pueden ser señales de alerta. Si sospechas infección, busca orientación médica.

La prevención también es protección en el trabajo
En entornos laborales donde se comparte espacio o hay trato constante con personas, combinar buenas prácticas de salud con el uso responsable de equipo de protección personal (EPP) ayuda a reducir riesgos, ausencias y contagios.

Dejar un comentario