En Compras de + $999.00
En Compras de + $999.00
Trabajar en un almacén implica una gran variedad de tareas: carga y descarga de mercancía, manipulación de tarimas, contacto con superficies ásperas o cortantes, uso de herramientas manuales e incluso exposición a cambios de temperatura.
En cada una de estas actividades, las manos son la principal herramienta de trabajo, por lo que elegir los guantes adecuados no es un lujo, sino una necesidad de seguridad y productividad.
En este artículo te explicamos qué tipos de guantes existen y cuáles son los más recomendados para un entorno de almacén.
En almacenes es común manipular láminas metálicas, plásticos rígidos, flejes o cajas con grapas.
Los guantes anticorte ofrecen protección frente a objetos filosos gracias a fibras especiales como HPPE, Dyneema® o recubrimientos de nitrilo.
👉 Son ideales para tareas de acomodo de mercancía con riesgo de cortes o abrasiones.

Para levantar cajas, sujetar tarimas o mover mercancía, se necesitan guantes con buen agarre.
Los guantes recubiertos de nitrilo, poliuretano o látex proporcionan fricción adicional y evitan que los objetos resbalen, incluso en superficies húmedas o aceitosas.
👉 Recomendados para carga y descarga de materiales.

Cuando no hay riesgo de corte elevado, los guantes de carnaza o cuero son una opción económica y duradera.
Protegen contra la fricción, el calor por contacto leve y golpes menores al manipular objetos pesados.
👉 Se usan comúnmente en manejo de tarimas, tuberías o piezas metálicas.

Almacenes refrigerados o con exposición a bajas temperaturas requieren guantes que aíslen las manos.
Los guantes térmicos con forro interior mantienen el calor sin perder flexibilidad.
👉 Clave para trabajadores en cámaras frías o áreas de congelación.

En algunas áreas del almacén, especialmente cuando se manipulan productos delicados, químicos ligeros o se realizan inspecciones, se utilizan guantes de nitrilo o látex desechables.
👉 Recomendados para control de calidad, picking de productos sensibles o contacto con químicos suaves.

Evalúa el riesgo principal: corte, abrasión, frío, químicos, etc.
Busca certificaciones: ANSI/ISEA, EN388 u otras normas que validen el nivel de protección.
Prioriza la comodidad: un guante incómodo será un guante que no se use.
Capacita al personal: enseñar el uso correcto reduce accidentes y aumenta la productividad.
Los guantes para almacén no son todos iguales. Cada tarea requiere un tipo específico de protección.
En Dibamex contamos con una amplia gama de guantes industriales certificados, diseñados para que tus colaboradores trabajen de manera segura y eficiente.
👉 Puedes encontrar todos y cada uno de los guantes mencionados dando click aquí.
Comienza a protegerte a ti y a tu equipo.
Dejar un comentario