Los lentes anti-empaño son gafas de seguridad con un recubrimiento especial que evita o retrasa la formación de vaho en la superficie de la mica. En ambientes con cambios de temperatura, alta humedad o uso de otros EPP (como respiradores) son clave para mantener una visión clara y reducir incidentes.
En pocas palabras: el recubrimiento hace que el agua se disperse como una película uniforme —en lugar de microgotas—, por eso no “nublan” tu vista.
¿Cómo funcionan?
El empañamiento aparece cuando el vapor de agua se condensa formando gotitas que dispersan la luz. Los tratamientos anti-empaño lo contrarrestan de dos formas comunes:
Recubrimiento hidrófilo: reduce la tensión superficial del agua para que se extienda como lámina continua.
Formulaciones avanzadas: capas que mejoran la dispersión y resisten limpiezas, a menudo combinadas con anti-scratch (antirrayas).
Componente
Rol
Mica (usualmente policarbonato)
Resistencia al impacto (ANSI Z87.1) y base del recubrimiento.
Capa anti-empaño
Dispersa la humedad para mantener visión nítida.
Capa antirrayas
Protege el recubrimiento y alarga la vida útil.
Nota: ningún recubrimiento es infinito; el rendimiento depende del uso, limpieza y ambiente.
¿Cuándo conviene usarlos?
Ambientes con humedad elevada o cambios bruscos de temperatura (cámaras frías / exteriores calurosos).
Uso simultáneo de otros EPP que retienen calor (respiradores, cascos con visera, capuchas).
Operaciones con vapor o agua caliente (limpieza y sanitización, procesos alimentarios).
Trabajos con esfuerzo físico y sudoración constante (logística, construcción, mantenimiento).
Resultado: menos pausas para limpiar, mayor continuidad operativa y mejor seguridad por visibilidad estable.
Beneficios clave
Visión clara en condiciones críticas.
Menos interrupciones por empañamiento.
Más seguridad al reducir tropiezos, golpes o errores de operación.
Frecuentemente combinan antirrayas y protección UV.
Opciones con graduación, micas fotocromáticas o polarizadas según el entorno.
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